skip to main |
skip to sidebar
Con todo, nuevamente, buscando un nuevo sendero, oscuro, grisaceo, lleno de niebla y frio...Frio y solo, de todas las cosas que puedo necesitar ahora, en esta etapa de cambios, de giros y sueños, de ilusiones y sensaciones, ahora mismo lo que más necesito, lo que más quiero, lo que me haría continuar, es lo que hace mucho tiempo me falta, algo que no puede conseguirse solo con desearse, con proponerselo, si ya se, nada es imposible, núnca lo ha sido para mi, siempre he luchado por lo que he querido, por lo que he soñado, por todo aquello que merecia la pena luchar, por vivir, por sentir.Puede que mis reconditos parajes emocionales no sean más que ilusiones proyectadas por mi cabeza, por mi corazón que se niega a ver la verdad o que tal vez, solo tal vez, quiera seguir soñando un poco más para hacer que me emocione, que mire como la primera vez, que sienta lo que sentí la primera vez para sentir aquel calor, aquel amor, de hace tiempo, un tiempo demasiado largo, un tiempo mejor, un tiempo de sonrisas, de ilusiones, de alegrias, de abrazos, de besos y de complicidad mutua.Si puede que sea eso o puede, que sencillamente, lo haga para no pararse y romperse en mil pedazos de pena.Hay que empezar de cero, limpiar y destruir todo lo anterior, volver a ser página en blanco para escribir un nuevo rumbo, para pintar un horizonte, para dejar entrar nuevos sentimientos y nuevas emociones.Pero hay cosas que...jamás olvidaré, por mucho tiempo que pase.Tu ya lo sabes....¿verdad?
Donde miro el horizonte, el sol y la luna, el viento y la lluvia, que vienen a verme, hacerme compañia, que me susurrán, me mecen y consiguen arrancarme una sonrisa, que son complices y portadores de todos mis secretos, de todas mis miradas, mis risas y mis llantos.Y en medio de todo esta ella, mi ventana, que me delimita el mundo cuando lo necesito y me deja explorarlo cuando quiera, nunca me pide nada y siempre está, haga frio o calor, llueve o truene, a veces me susurra con ayuda del viento y otras veces se entre abre para dejarme escuchar el corazón del mundo, desde el amanecer hasta el anochecer.Mi ventana siempre estará al lado de mi cama.
Que puedo hacer casi en un minuto, tantas respuestas que puedo obtener casi al instante que cuando hay una pregunta que llena el sentido de incertidumbre, de más interrogantes aún que respuestas concretas y únicas, cuando llega esa pregunta solo puedes hacer una cosa, contemplarla, pensarla, estudiarla e incluso cuestionarla.Hacemos muchas preguntas, a los demás y a nosotros mismos cuando no somos capaces de adelantar la respuesta, pero incluso sabiendo la respuesta volvemos a preguntar, con la inocente esperanza que cambie la respuesta.Pero realmente ¿hacemos muchas preguntas?...vaya lo he vuelto hacer y es que preguntar es el resultado de la inquietud de nuestra mente por saber, siempre buscamos saber, el conocimiento dicen que es poder y así es, quien no tenga nada más que preguntarse, que cuestionarse a él mismo y no albergue una duda razonable que se lleve a nuevas preguntas, entonces, será una persona tremendamente infeliz ya que su curiosidad habrá desaparecido para dar paso a un estado mecánico e inercia sin atisbo de ilusión.Y yo me pregunto...¿cuantas cosas quedán por preguntarme a mi mismo?...y la respuesta me da miedo.
Que destilan mágia a raudales, tan llenas de vida y a la vez tan vácias.Contempladas por los ojos que esperán a que lleguen los primeros rayos de sol.Puede ser un gran día, puede ser ese día especial pero lo más seguro es que no lo vea, no lo explote como se merece, noche, que ocupas cada rincón de mi corazón, que me haces diferente bajo el velo de la oscura presencia que llenas en cada reducto.Con los ojos cansados me despido de ti mientras los rayos del sol intentan cogerme.Siempre me has acompañado pero he de decirte hasta pronto.No volveré a transitar mientras tu estes, ahora toca solo contemplarte y sentirte como parte de mi inspiración.Noche..por ahora...no tendré noticias tuyas.
Por un sendero lleno de luces y sombras, con un gris cielo y un viento jugetón que me desordena el pelo.No se donde empece ni donde terminará, pero el camino es grato, lleno de sorpresas, lleno de momentos, todos diferentes y a la vez repetidos.Pasando las horas sin más compañia que la mia propia.Hay que perderse de vez en cuando, hay que tomar rumbos inesperados, mirar con otros ojos, hablar con otro tono, sentir con otros sentidos, callar con otros silencios y llorar con otras lágrimas y por otros motivos.Si, hay que perderse para poder encontrar atajos o caminos mas largos que terminen en otros lugares aunque parezcan el mismo sitio.Sin prisas que hay que fijarse bien donde pisas y en que sentido.Asi que, amig@, si llegastes hasta aqui, no te pares, sigue caminando y puede que nos volvamos a encontrar y nos reconozcamos o tal vez no y crucemos pasos, sea como sea, camina y disfruta.
Casi sin esperar, como una coincidencia no tan inesperada, se te veia llegar desde hacía tiempo, aunque no quise darme cuenta.Volviendo a esa cotidianeidad tan caracteristica de ti.A esos silencios, a esas miradas perdidas en el horizonte contemplando los últimos rayos de luz en una tarde plomiza y gris.Sin nada que contar y a la vez con un mundo que describir, como los que tienen una hoja en blanco y mil ideas que plasmar, si, llegastes tal vez por casualidad o tal vez por ¿causalidad?No me lo preguntes ahora.Ahora toca compartir contigo, volver a sentirte, volver abrazarte y contarte, volver a tenerte aunque duela, aunque sea amargo, merece la pena.Para saber que aun se sentir, para saber que aun se lo que significas.Golpeando poco a poco mis emociones, como siempre haces cada vez que vuelves.Grácias por venir nuevamente hasta mi, grácias SOLEDAD.
Para escuchar el crujir de cada paso que se da, de cada momento que quede atrás. Mirando hacia el cielo, ahora azul, pronto gris que contendrá las lágrimas de aquellas nubes que son como esculturas que aun pueden sentir y llorar. Parado en el camino para contemplar lo que me rodea, para contemplar lo que antes no podía ver teniéndolo tan cerca. Camino despacio para saborear el momento, para que poco a poco pueda almacenar todo en mi cabeza y no se pierdan en un mar de dudas, de gestos, de idas y venidas. Mi cuerpo se estremece entre tanta belleza, se inunda de su calidez y se balancea con su brisa. Complaciente espacio, añorado y a veces odiado en la memoria hasta no poder evitar pensar y gritar en un paraje desconocido, perdido de ninguna parte, para sentirse libre estando preso de todo lo que no te ata, si, sera eso, preso sin serlo, atado sin ataduras, que la peor cárcel del mundo somos nosotros mismos, sin poder explicar como podemos seguir en el mismo sitio preguntándonos una y otra vez....¿esto es todo? no, es todo lo que queramos ser, es todo el tiempo que queramos estar quietos contemplando el camino, es todo aquello que merezca ser contemplado al menos durante unos segundos y después, seguir caminando, que los acompañantes vayan apareciendo y se queden contigo a contemplar nuevamente lo que merece la pena, lo demás no importa, ahora solo importa mirar con claridad.